La espulsión de los judíos del Reino de España en 1492.

La principal razón, entre otras, que impulsó el decreto de expulsión de la comunidad judía del Reino de España por los Reyes Católicos fue un crimen ritual cometido en 1488. Veamos de qué se trata.

Crimen Ritual

Antes de mostrar el crimen ritual contemporáneo, dada la escasa o nula información que habrán recibido los lectores en la materia, expondremos las características esenciales del crimen ritual.

Las extraeremos de uno de los mejores conocidos y analizados, perpetrado en España, en la Guardia (Toledo) cuyas escenas están pintadas en el claustro de la Catedral primada, que inspiraron un drama a Lope de Vega y ha merecido diversos estudios de los eruditos, españoles y extranjeros.

El Niño Santo de la Guardia (enlace).

Características

1ª.- profanación de un templo cristiano; entrada y robo del Santo Sacramento.

2ª.- escarnio con la reproducción de la pasión, crucifixión y muerte de Jesucristo, en la pasión, crucifixión y muerte de un cristiano; en el caso, un niño, raptado con engaño a un ciego en la puerta de la catedral toledana.

3ª.- sacrilegio de Cristo sacramentado. Es azotado, crucificado y muerto el niño abriéndole el costado: le es arrancado el corazón.

4ª.- escarnio satánico: con las formas sagradas, con la sangre y el corazón del niño crucificado y la eyaculación seminal, por masturbación, el principal sacrificador sobre el sacramento al final del sacrificio, con las fórmulas kabalísticas del ritual pronunciadas y el pacto de posesión consiguiente, se consigue:

5ª.- un sacramento satánico, que suministrado a los cristianos les produce la rabia; es decir, una homofobia o critianofobia, que les lleva a exterminarse todos entre sí, logrando la destrucción de la Cristiandad y el triunfo del Judaísmo.

Movimiento Popular

Este crimen ritual cometido en 1.488 y su descubrimiento motivaron el movimiento popular que impulsó a los Reyes Católicos a decretar la expulsión de los judíos, excluyendo a los conversos y a cuantos se quisieran convertir, aún cuando a los ocho judíos autores del crimen ritual, seis habían recibido el bautismo, simulando, su conversión. Es el “grave” y “detestable” crimen que los Reyes Católicos mencionan en los motivos del decreto de expulsión.

Los judíos culpables, directa o indirectamente fueron: Rabi Tazarte, Benito García, Alonso Franco, Ca Franco, Juan de Ocaña, Lope Franco, Juan Franco, Moisés Franco, Yucé Franco, Rabí Abemanías y Rubi Pérez.

– Boletín de la Real Academia de la Historia, vol. IX y XI, William Thomas Wallsch en Isabel de España, pg. 431 y ss.

No fue un hecho aislado

No fue un hecho aislado el que se dio en el Reino de España, sino que se vino produciendo en toda Europa desde el siglo VI. Hay que sumar a esta realidad histórica que en otros lugares también se dio este fenómeno, como en Alejandría en el siglo V. Los Reyes Católicos no fueron una excepción al decretar la expulsión del pueblo judío de todo el territorio.

Expulsión judía de territorios europeos (a)

Les presento a este señor judío: “Erudito de la historia antigua. Profesor asistente de historia judía antigua en la University of Pennsylvania.” twitter.com/Simcha_Gross/status/1322858209334464512

Como nota curiosa, en texto del siglo XIII que recoje el profesor de la Universidad de Pensilvania en el primer tuit, viene la expresión Mammón, que es una representación alegórica de las riquezas materiales y que podemos encontrar en las Sagradas Escrituras. Dejo una cita y su nota de la Biblia Platense de Monseñor Straubinger y este otro (enlace) donde poder encontrar esta y otras Biblias Católicas Tradicionales.

“24 Nadie puede servir a dos señores; porque odiará al uno y amará al otro; o se adherirá al uno y despreciará al otro. Vosotros no podéis servir a Dios y a Mammón.”[9966].” – San Mateo 6, 24.

[9966] 24. Para poder entender el sentido literal, en el cual se encierra la profunda enseñanza espiritual de este texto, necesitamos ver detenidamente qué entiende Jesús por el uno y el otro. El primero es Dios, y el otro es Mammón, nombre que significa la personificación de las riquezas. De esto resulta que el que ama las riquezas, poniendo en ellas su corazón, llega sencillamente a odiar a Dios. Terrible verdad, que no será menos real por el hecho de que no tengamos conciencia de ese odio. Y aunque parezca esto algo tan monstruoso, es bien fácil de comprender si pensamos que en tal caso la imagen de Dios se nos representará día tras día como la del peor enemigo de esa presunta felicidad en que tenemos puesto el corazón; por lo cual no es nada sorprendente que lleguemos a odiarlo en el fondo del corazón, aunque por fuera tratemos de cumplir algunas obras, vacías de amor, por miedo de incurrir en el castigo del Omnipotente. En cambio, el segundo caso nos muestra que si nos adherimos a Dios, esto es, si ponemos nuestro corazón en Él, mirándolo como un bien deseable y no como una pesada obligación, entonces sentiremos hacia el mundo y sus riquezas, no ya odio, pero sí desprecio, como quien posee oro y desdeña el cobre que se le ofrece en cambio. Santo Tomás sintetiza esta doctrina diciendo que el primer fruto del Evangelio es el crecimiento en la fe, o sea en el conocimiento de los atractivos de Dios; y el segundo, consecuencia del anterior, será el desprecio del mundo, tal como lo promete Jesús en este versículo. (Nota al versículo Mt.6,22, de la Biblia Platense de Monseñor Straubinger).

Isabel la Católica

“Tengo miedo, Señor, de tener miedo y no saber luchar. Tengo miedo, Señor, de tener miedo y poderte negar. Yo te pido, Señor, que en Tu grandeza no te olvides de mí; y me des con Tu amor la fortaleza para morir por Ti.”

– Isabel la Católica, Madre de América.
(Cortesía de @BVoluntatis de Twitter).

Doña Isabel la Católica dictando su testamento (Rosales Gallinas, Eduardo. 1864)Doña Isabel la Católica dictando su testamento (Rosales Gallinas, Eduardo. 1864).

Una ventana a la época de los Reyes Católicos

Dejo este vídeo donde Elisa Ruíz, catedrática de Paleografía y Diplomática de la Universidad Complutense de Madrid (9 de mayo de 2012), en el Cuarto del Almirante del Real Alcázar de Sevilla donde nos habla sobre el Breviario de Isabel la Católica.

Esta entrada también está pùblicada en uncatolicoperplejo.com.

Un saludo. Cuídense mucho.

Post Data