Antenas 5G en farolas, paradas de autobús y señales: el Gobierno quiere más libertad para instalar puntos de acceso inalámbricos (diciembre de 2021).

Aún no hablamos de la nueva Ley General de Telecomunicaciones del Gobierno, porque no lo es. Fue un anteproyecto de Ley y recientemente pasó por el Consejo de Ministros para convertirse en Proyecto de Ley, pero su aprobación última aún está pendiente. Sin embargo, su contenido no ha variado apenas en sus diferentes trámites con su futura aprobación llegarán distintos cambios en los que encontramos uno que afectará radicalmente a la cobertura 5G en nuestro país. O que podría afectar, pues la futura Ley sólo abrirá la puerta.

A lo que nos referimos es a un apartado de la futura Ley, presente desde el anteproyecto de Ley, que nos habla de cómo se abrirá a los operadores el acceso a las infraestructuras públicas para alojar en ellos ‘redes públicas de comunicaciones electrónicas’. Es decir, la posibilidad de colocar antenas 5G en instalaciones públicas como señales de tráfico o semáforos. Y además se pondrán todas las facilidades posibles para que esto ocurra.

Sección 3º, Artículo 52, futura Ley General de Telecomunicaciones

Aunque el 5G se desplegará también en las grandes antenas que ofrecen el mayor radio de cobertura posible en todas las zonas del país, lo cierto es que la nueva generación de telecomunicaciones móviles cuenta con un poderoso aliado que saldrá reforzado con los nuevos planes del Gobierno de España. Se trata de las small cells, miniestaciones base que se encargarán de mejorar la cobertura y que la señal penetre mejor en edificios.

Decimos que las small cells o micro antenas 5G saldrán reforzadas gracias al Gobierno porque en el proyecto de Ley General de Telecomunicaciones se abre la puerta a su colocación por parte de las operadoras. La futura LGT otorga a las operadoras el derecho a acceder a las infraestructuras físicas controladas por las administraciones públicas para convertir estas infraestructuras en puntos de acceso a una red troncal.

Es decir, el Gobierno da acceso a las operadoras a «mobiliario urbano como postes de luz, señales viales, semáforos, vallas publicitarias, paradas de autobús y de tranvía y estaciones de metro» para que monten en ellos balizas 5G, antenas 5G para que sean conectadas entre sí y creen un mapa de cobertura más amplio, robusto y veloz. Al distribuirse el acceso a los usuarios entre múltiples balizas, se aligerará la densidad de tráfico y también se incrementará la velocidad de la red.

La LGT reconocerá a los operadores el derecho de acceso a infraestructuras públicas y les eximirá del pago de tributos

La LGT agiliza además dicho acceso prohibiendo que los derechos de instalación o explotación de la red de mini antenas 5G se otorguen mediante licitación. De hecho, lo que especifica son normas para que las solicitudes sean denegadas, dejando claro que «cualquier denegación de acceso deberá justificarse de manera clara al solicitante, en el plazo máximo de dos meses a partir de la fecha de recepción de la solicitud de acceso completa, exponiendo los motivos en los que se fundamenta. La denegación deberá basarse en criterios objetivos, transparentes y proporcionados.«

«Para la instalación o explotación de los puntos de acceso inalámbrico para pequeñas áreas y sus recursos asociados, en los términos definidos por la normativa europea, no se requerirá ningún tipo de concesión, autorización o licencia nueva o modificación de la existente o declaración responsable o comunicación previa a las administraciones públicas competentes por razones de ordenación del territorio o urbanismo, salvo en los supuestos de edificios o lugares de valor arquitectónico, histórico o natural que estén protegidos de acuerdo con la legislación nacional o, en su caso, por motivos de seguridad pública o seguridad nacional.»

Además de todo esto, los operadores estarán exentos del pago de cualquier tipo de tributo a ninguna Administración Pública, «excepto la tasa general de operadores». Así pues, una vez la Ley se convierta en Ley, los operadores podrán comenzar a solicitar los permisos para colocar antenas 5G (aunque no serán necesarios, como también indica el texto del Proyecto de Ley) en prácticamente cualquier instalación urbana pública y será complicado que dicho permiso les sea denegado, y no tendrán que pagar nada por obtenerlo ni por mantenerlo.

Vía | Banda Ancha